El diseño e instalación de un cuadro eléctrico requiere una comprensión profunda de las condiciones ambientales en las que el sistema será utilizado. Esto es esencial para decidir qué soluciones de gestión térmica son las más adecuadas y minimizar el riesgo de fallos en los componentes. Los problemas térmicos representan una de las principales causas de malfuncionamiento de los cuadros eléctricos, por lo que una gestión térmica eficaz debe ser una prioridad.
A continuación, se enumeran los principales factores a considerar durante la fase de diseño para seleccionar las soluciones más apropiadas para aplicaciones interiores y exteriores. Si, en cambio, desea mejorar un cuadro eléctrico ya existente, le recomendamos leer nuestro artículo dedicado al revamping.
Factores a considerar en el diseño para una gestión térmica óptima
- Presencia de aceites o sustancias agresivas y corrosivas:
En ambientes donde están presentes aceites o sustancias corrosivas, es fundamental que el cuadro eléctrico esté sellado. En estos casos, es recomendable utilizar cuadros y sistemas de refrigeración con envolventes de acero inoxidable o aluminio para evitar contaminaciones. - Atmósfera polvorienta o sucia:
En ambientes caracterizados por polvo o suciedad, es necesario proteger adecuadamente el cuadro eléctrico para impedir la entrada de contaminantes. Además, el uso de sistemas ventilados requiere una filtración de aire de alta eficiencia. - Niveles de temperatura y humedad:
La temperatura ideal dentro de un cuadro eléctrico es de aproximadamente 35°C. Mantener estable esta temperatura y evitar los llamados “hot spots” permite proteger los componentes, reducir el riesgo de formación de condensación y disminuir los costes energéticos. - Exposición a la radiación solar:
En el caso de aplicaciones exteriores, la exposición prolongada a los rayos solares debe considerarse tanto en la elección de materiales como para un cálculo térmico adecuado. - Exposición electromagnética:
La evaluación de la compatibilidad electromagnética y de las interferencias entre dispositivos presentes en el entorno y dentro del cuadro es esencial para garantizar el correcto funcionamiento. - Exposición a lluvia, nieve y viento:
Los cuadros eléctricos instalados en ambientes sujetos a estas condiciones climáticas requieren una protección adecuada para prevenir infiltraciones de agua y la entrada de polvo y residuos. A veces resulta eficaz el uso de cubiertas de protección combinadas con el sistema de ventilación. - Procesos de lavado:
En el sector alimentario y de bebidas, donde son necesarias limpiezas frecuentes para garantizar altos estándares higiénicos, los cuadros deben diseñarse para resistir los ciclos de limpieza. Por tanto, es indispensable utilizar materiales, cubiertas de protección y juntas adecuadas.
Conformidad con los estándares sectoriales durante la instalación
Las normas sectoriales aplicables a los cuadros eléctricos se han desarrollado para mejorar la seguridad y fomentar un diseño eficiente. Una vez valoradas las necesidades ambientales del cuadro, es fundamental seleccionar componentes con grados de protección estandarizados (por ejemplo, grado IP según EN60529 o NEMA).
Tomando en cuenta estos factores y eligiendo los componentes adecuados, es posible optimizar el rendimiento del sistema, reducir los costes operativos y garantizar la fiabilidad y seguridad global del cuadro eléctrico.
Enfrentar estos desafíos con las soluciones correctas no es solo una cuestión técnica, sino también una inversión para asegurar la longevidad y eficiencia de todo el sistema.
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